Un cortocircuito ocurre cuando dos puntos con potenciales diferentes se conectan incorrectamente directamente o mediante un conductor con impedancia (o resistencia) muy baja en un circuito normal. Los cortocircuitos generan corrientes muy grandes, que a menudo dañan los equipos eléctricos o provocan incendios. En los sistemas de energía, las conexiones anormales (cortocircuitos) entre fases o entre una fase y tierra (o línea neutra) pueden provocar que fluyan corrientes extremadamente grandes a través de ellas. Estas corrientes son mucho mayores que la corriente nominal y dependen de la distancia eléctrica entre el punto de cortocircuito y la fuente de alimentación. Por ejemplo, cuando se produce un cortocircuito en el terminal del generador, la corriente de cortocircuito instantánea máxima que fluye a través del generador puede alcanzar de 10 a 15 veces la corriente nominal. En sistemas eléctricos de gran capacidad, las corrientes de cortocircuito pueden alcanzar decenas de miles de amperios. Esto puede tener graves impactos y consecuencias en el funcionamiento normal del sistema eléctrico.
Impactos clave en los cables
Aunque esta corriente existe por poco tiempo, genera instantáneamente un enorme calor. Si la sección del cable es insuficiente o falla el sistema de protección, se producirá:
Restricciones de selección: Al seleccionar los cables, se debe verificar su sección transversal de estabilidad térmica en cortocircuito para garantizar que puedan soportar la corriente de cortocircuito esperada sin sufrir daños. En resumen, es el índice de corriente instantánea máxima que debe soportar el cable en condiciones de falla, y es una base importante para verificar la estabilidad térmica del cable y seleccionar el equipo de protección.